Existen muchos factores que intervienen en el aprendizaje de una segunda lengua: la inteligencia, la edad, las aptitudes lingüísticas, etc. Pero existe un factor socio-psicológico cuya importancia es fundamental: la actitud y la motivación.
Como ya sabemos, la motivación es lo que mueve a una persona en una dirección y con una finalidad determinada; es la disposición al esfuerzo mantenido por conseguir una meta, en este caso el aprendizaje de una lengua extranjera. En la motivación que un alumno pueda tener desempeña un papel fundamental la atención y el refuerzo social que el adulto (profesor, padres...) reciba. Por eso son importantes las expectativas que los adultos manifiestan hacia el individuo y las oportunidades de éxito que se le ofrezcan.
Es importante destacar que la educación no debe limitarse a transmitir conocimientos, sino que además debe ser capaz de transmitir valores y actitudes positivas hacia la actividad de aprendizaje.
Investigando he encontrado la teoría motivacional de Gardner que incluye una dimensión educacional y trata la evaluación del estudiante en la situación de aprendizaje en el aula y fuera del aula. Asume que el contexto social determina las actitudes de los aprendices.
Por un lado, el grado de motivación de un alumno por el aprendizaje viene condicionadopor lo que quiera conseguir haciendo una actividad concreta. Así pues, la motivación está dotada de una fuerza conductora o interés (el esfuerzo, el deseo y el afecto del individuo),que comporta un proceso continuo, dinámico y cambiante, ya que evoluciona según los intereses y las prioridades de la persona.
Si la motivación resulta ser una variable compleja por su multiplicidad, por otro lado, tampoco resulta fácil precisar qué es la actitud. En la actitud confluyen la individualidad, la personalidad, el medio social, y los valores del estudiante;factores que una vez interiorizados resultan en una valoración que el alumno hacetanto de la lengua, de la comunidad de hablantes y de la cultura que aprende como de las propias.
Una actitud positiva hacia la LE, los hablantes, y la cultura influirá en una mayor motivación del alumno por el aprendizaje, una actitud negativa lo hará más difícil.


